Aprovechando el parón en todas las actividades, nos hemos sumando a la reflexión sobre las nuevas realidades y oportunidades que viviremos por la situación actual de pandemia global.

Como personas con ganas de un mundo mejor, creemos que toda situación, por difícil y dura que sea, tiene un lado positivo.

Aquí os dejamos nuestro pensamiento y esperamos que pronto podamos poner en práctica todas las ideas y proyectos en los que seguimos trabajando.

¿Cómo y dónde lo estás viviendo?

Javi: La situación me ha sorprendido en Colombia, y digo sorprendido porque a pesar de que no hay apenas casos, el Gobierno está aplicando medidas incluso más restrictivas que las de los países más afectados de Europa. Como resultado, me encuentro en un refugio con 14 personas más, en el que pasaré unas 5 o 6 semanas.

Elena: Estoy en Madrid y me toca trabajar, cuido de tres peques y a mis jefes les toca trabajar desde casa. Entro los lunes y salgo los viernes para no poner en riesgo la salud de nadie yendo todos los días a mi casa. Con las medidas necesarias, puedo disfrutar del fin de semana en mi casa.

Alejandra: La pandemia la estoy viviendo desde mi casa, con mis padres y mi perrito en Caracas, Venezuela. La vivo con calma, serenidad y con mente positiva. Siento, que al igual que el planeta, yo también debía detenerme, descansar, replantearme muchas cosas y evolucionar.
Cada día intento balancear las tareas del trabajo, reconectar con actividades que me encantan y tenía tiempo sin hacer (colorear mandalas, leer, hacer collage, compartir con mis padres); como actividades que había querido hacer desde hace tiempo y nunca sacaba tiempo (aprender a hacer fake lettering o encuadernación japonesa). Es divertido y relajante hacer cosas diferentes que, por distintas situaciones, nunca decidía hacer.

Gloria: Cuando me di cuenta que íbamos a tener que pasar bastante tiempo sin salir, opté por venirme a la casa del campo de la familia, cerca de la Sierra de San Pedro. Renunciar al wifi, a los supermercados, a la lavadora , me compensaba con poder salir a correr (siempre dentro de la parcela) y con no sentirme encerrada. Lo peor, no ver a ninguna persona en tanto tiempo.

Kris: En Benidorm en casa y bastante bien.

Alexa: Lo estoy viviendo en Madrid. Lo estoy pasando bien. Me explico: Creo que es un tiempo para poder hacer todos los pendientes que tenía de la escuela, del trabajo y de los proyectos personales. Al no tener que salir de casa, da más tiempo para poder enfocarse en uno mismo, sin perderse mucho e incluso sin gastar tanto.

¿Qué cosas buenas crees que saldrán de todo esto?

Javi: Creo que estamos en un momento de reflexión global. Un momento, en el que tenemos que revisar lo que está funcionando y lo que no, tanto a nivel personal como a nivel social. Espero que esta reflexión desencadene cambios profundos que puedan hacer que mejoremos como sociedad global, al entender que unidos somos más fuertes ante cualquier problema o imprevisto que pueda surgir.

Alejandra: Mayor conciencia de las necesidades propias, que muchas veces dejamos de lado. Y consciencia de nuestras acciones con el planeta. Siento que las personas estamos teniendo la oportunidad de conocernos mejor, plantearnos lo verdaderamente importante para nosotros, reflexionar, y cambiar por un bien mayor y colectivo. Por lo que creo, que la mayor ganancia que saldrá de todo será: ser más conscientes de los problemas y situaciones; compasivos, con nosotros y los demás; y ejecutores (de lo que queremos hacer, de lo que pensamos que deberíamos hacer…).

Elena: Creo que la gente empezará a valorar más su libertad y bienestar. Ya sea dejando de lado una relación tóxica, buscando otro trabajo, empezando a pasar más tiempo con los suyos y en la naturaleza. O simplemente planteándose si está viviendo la vida que quiere.

Gloria: Las personas que normalmente se dejan llevar por el ritmo loco del estilo de vida actual, tienen la oportunidad y el tiempo de pensar y reflexionar. Normalmente, de los cambios siempre se sale reforzado.

Kris: Lo principal que el planeta se está tomando un merecido descanso y que espero la gente y la sociedad en general reaccione y se de cuenta de las situaciones límites a las que estamos llevando al planeta.

Alexa: Gente más abierta, agradecida y amable. Limpieza en la naturaleza. Nuevos planteamientos para todo: Gobierno, turismo, trabajo, escuela. Gente con más ganas de ser humanos y con nueva forma de cuidarse.Nuevas formas de generar una economía sustentable, cooperativa y eficiente.

De qué manera ha cambiado tu ciudad/pueblo y si crees que se volverá a la situación pre-coronavirus sin que nada cambie.

Javi: Al vivirlo lejos de casa, no estoy viendo los cambios que se están produciendo, y aunque mi familia y amigos me tienen informado, no es lo mismo. En cualquier caso, creo y espero que las cosas no vuelvan a la “normalidad” tan pronto, porque en parte, esa “normalidad” ha sido la que ha hecho que no estemos preparados para algo como esto. Y ha demostrado que tenemos mucho que aprender.

Alejandra: Caracas es una ciudad un poco difícil de cambiar, al igual de a quienes la habitamos. Hay situaciones muy particulares, pero creo que ha hecho florecer, aún más, la bondad de la gente, ese ayudar al otro y mantener nuestro buen humor, pese a todo. Quiero creer que, al menos cuando la pandemia termine, seremos más conscientes de la relevancia de nuestro día a día, a ir con pausa y disfrutar de cualquier momento, por muy pequeña que sea. Espero que las empresas puedan cambiar y evolucionar, aunque sea un poquito, con la receptividad y oportunidad de las herramientas de teletrabajo que se emplean en otros países.

Elena: En mi pueblo está todo vacío, ya que nos tenemos que cuidar y más teniendo a muchas personas mayores a nuestro alrededor. Creo que todo volverá a ser como antes, ya que es un pueblo muy alegre. Los mayores salen a las terrazas con sus amigos y los pequeños se van a jugar a los parques y a la plaza. Además, estamos en plena sierra de Madrid y hay muchas personas que disfrutan del campo y la naturaleza. Creo que la gente saldrá un poco más pero en su línea habitual.

Gloria: Badajoz, que es mi ciudad, es bastante conservadora y reticente al cambio. No obstante, hay algunos grupos de personas que son la esperanza de que podamos cambiar, al menos un poquito. Ese cambio tiene que reflejarse en las relaciones con el resto de personas y sobre todo, la manera de vivir, convivir y consumir. De momento, estamos dando un respiro al ambiente, que ya es algo.

Kris: Pues Benidorm siendo un destino tan turístico es muy raro verlo tan vacío, y por desgracia por el mismo motivo no creo que cambie mucho.

Alexa: Puedo hablar de mi barrio. Se ha vuelto callado y triste a veces. Se extraña la alegría de la gente. Los pocos humanos que salen para trabajar o ir de compras indispensables en un inicio parecían asustados de acercarse (obviamente no pueden ni deben). Ahora desde lejos se comparten risas. Las personas que trabajan en los supermercados son más amables, aunque más estrictos en hacer que los clientes sigan las normas de salud y eso es bueno. O en los mercadillos se ponen más felices de que les consumas a ellos y te consienten más porque ahora puede que haya más tiempo en socializar pues hay menos prisa. Y claro, las calles más limpias, eso me gusta mucho.

¿Cambiará en algo tu rutina cuando se acabe la situación actual?

Javi: No cabe duda. Creo que esta cuarentena nos ha enseñado lo que realmente es esencial para la vida: una familia cercana, un hospital con recursos, alimentos básicos, agua corriente… y un Gobierno que trate de hacer todo lo posible por garantizar eso y mejorar la situación siempre pensando primero en la gente. Del mismo modo, nos ha demostrado que muchas de las cosas que pensábamos que eran importantes, no lo son. Por ello, creo que me centraré en hacer todavía un mejor uso de mi tiempo, y dedicarlo solo a las cosas que pienso que merecen la pena.

Alejandra: Creo que retomaré mi rutina, pero con mayor consciencia de la necesidad de esos espacios y actividades con las que reconecté estando en cuarentena. Me han hecho sentir muy bien, y quiero mantenerme así.

Elena: En realidad no mucho, ya venía implementando ciertas medidas para hacer un cambio de vida. Consumir menos y lo necesario, estar mas pendiente de los míos. También enfocarme en mis proyectos, mi salud y crecimiento personal, disfrutar de la naturaleza y de los montes a solas.

Gloria: Espero que la bajada de ritmo de la vida de campesina me siga acompañando de que volvamos a la rutina habitual. Y, por supuesto, voy a valorar mucho más el cariño físico y el tiempo. Incluso ahora no tengo tiempo de aburrirme, ya que siempre se me ocurren mil ideas para hacer, leer, escribir, etc. Pero a veces es complicado gestionar tantas cosas para el tiempo que tenemos. Es algo que también estoy aprovechando para aprender, gestionar el tiempo del que disponemos.

Kris: Completamente, no he estado tanto tiempo en casa desde el instituto.

¿Crees que la solidaridad es estacional? (Que solo se da en épocas como Navidad o como en esta pandemia)

Javi: Depende de cómo lo veas. Hay mucha gente que no piensa de forma solidaria en su día a día, pero que en ocasiones como estas, se vuelcan con los proyectos sociales que apoyan a las personas más afectadas. Estoy viendo mucho movimiento, en ese sentido. Es posible que cuando pase la “tormenta” siga dando importancia a estos proyectos. Al fin y al cabo, esta es la primera vez que un problema real esta afectando a muchas personas que hasta el momento no habían tenido ningún tipo de problema.

Alejandra: No creo que sea estacional, siento que radica más en cómo son las personas. Si por naturaleza eres solidario, compasivo o dado a compartir con otros, no importará el momento o situación siempre buscarás ser solidario con los demás.

Elena: Por desgracia yo creo que sí es algo estacional. Solo las personas que realmente han tenido la valentía de tomarse un tiempo y mirar hacia dentro van a cambiar, a ver mas allá de su ego y pensar en el prójimo.

Gloria: De nuevo veo que el problema es el ritmo acelerado de vida en el que 24 horas no son suficientes para todo lo que «tenemos» que hacer. Por eso hay personas que solo piensan en la empatía y la solidaridad cuando se lo recuerdan, que suele ser en momentos más puntuales. No obstante, también son muchas las personas que están  muy involucradas en proyectos solidarios durante toda su vida 🙂

Kris: Creo que la solidaridad es muy conveniente y creo que hay más solidaridad para unas personas que para otras (oímos historias muy tristes en las noticias todos los días pero no hay ni rastro de las masacres que hay en países africanos por ejemplo). Pero también creo que la mayoría de la gente es solidaria, y que siempre optaría por ayudar.

Y tú, ¿qué piensas?

Queremos que os suméis a la reflexión sobre este periodo y sobre los cambios que estáis viendo o que consideráis que se van a producir en la «vuelta a la rutina».

Ojalá aprendamos mucho de todo esto y sigamos viviendo y trabajando en conjunto por un mundo más justo y sostenible.